La Universitat de València (UV) ha participado, junto con el Instituto de Investigación Sanitaria INCLIVA y el Hospital Clínico Universitario de València, en una revisión de estudios científicos sobre ventilación y pacientes con esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Los resultados apuntan a que la ventilación no invasiva, ajustada adecuadamente, puede aliviar los síntomas, reducir hospitalizaciones y mejorar la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes con esta enfermedad neurodegenerativa.

El estudio del profesor del Departamento de Medicina de la UV, Jaime Signes-Costa, y de los médicos Jesús Sancho y Santos Ferrer, vinculados a la UV y parte del Grupo de Investigación en Enfermedades Respiratorias de INCLIVA, ha sido publicado en la revista Journal of Clinical Medicine. El estudio analiza los factores que influyen en el éxito de la ventilación respiratoria no invasiva y propone medidas para optimizar su uso en la práctica clínica.
La esclerosis lateral amiotrófica produce debilidad muscular progresiva por la afección de las motoneuronas —neuronas que comunican información desde el cerebro y médula espinal hasta los músculos o glándulas, controlando sus movimientos— hasta causar parálisis. La alteración de los músculos respiratorios y de la vía aérea superior constituye la principal causa de complicaciones, ingresos hospitalarios y mortalidad en estos pacientes.
Claves para mejorar la eficacia del tratamiento
A pesar de no existir actualmente un tratamiento curativo, la ventilación no invasiva es capaz de aliviar los síntomas respiratorios, evitar las hospitalizaciones y mejorar tanto la supervivencia como la calidad de vida de los pacientes. Sin embargo, según los investigadores, su eficacia depende en gran medida de un ajuste adecuado y de la detección de posibles problemas durante su uso. De lo contrario, una ventilación ineficaz puede reducir hasta el 50 % la supervivencia en comparación con quienes reciben una técnica eficaz.
La causa más común de una ventilación ineficaz son las fugas de aire en la mascarilla. Otras causas incluyen episodios de la obstrucción de las vías respiratorias superiores o una ventilación insuficiente o excesiva.

El control regular de la eficacia de la ventilación no invasiva es esencial, dado su impacto en la supervivencia. Por ello, el estudio destaca la importancia de realizar un seguimiento periódico para detectar estas situaciones y aplicar medidas correctoras, como ajustar la mascarilla, aumentar el soporte ventilatorio en caso de hipoventilación residual, disminuir el soporte ventilatorio en caso de hiperventilación o realizar una prueba con una mascarilla nasal para abordar los efectos de la interfaz oronasal.
Según señalan los investigadores, una ventilación bien ajustada puede equiparar la supervivencia de los pacientes a la de aquellos que presentan una respuesta adecuada desde el inicio, mientras que una ventilación ineficaz puede reducirla de forma significativa.
Cuando se produce una obstrucción de las vías respiratorias, la medida más habitual es aumentar la presión respiratoria en la ventilación no invasiva. Aplicar este tipo de ajustes permite que la técnica resulte eficaz en el 58 % de los casos y que los pacientes alcancen una tasa de supervivencia similar a la de aquellos en los que el tratamiento funciona correctamente desde el inicio.
Referencia bibliográfica
Sancho, J.; Ferrer, S., y Signes-Costa, J. (2025). Noninvasive Ventilation Effectiveness in Amyotrophic Lateral Sclerosis. Journal of Clinical Medicine, 14 (23), 8609. DOI.
Fuente: UV
