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Un nivel adecuado de nutrientes podría ayudar al coral a resistir al cambio climático

En 2015 la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) incluyó el coral endémico del mediterráneo Cladocora caespitosa como especie en peligro. La principal amenaza es el calentamiento del Mediterráneo asociado al cambio climático. Por ello, la evaluación del estado de salud de sus poblaciones es indispensable para tomar medidas para su conservación. El número de poblaciones de C. caespitosa en el Mediterráneo es muy escaso, y dos de ellas se encuentran en parques naturales de la Costa Brava. Concretamente en los lechos marinos de Montgrí y Cap de Creus, en Girona.

Izquierda: Colonia de C. caespitosa sana de la población de Montgrí (Costa Brava, Girona). Derecha: Colonia de C. caespitosa con mortalidad parcial de la población de Cap de Creus (Costa Brava, Girona). Foto: Nagore Quintano.

El grupo de Cambio Global, Genética y Conservación de Especies Marinas del IATS-CSIC ha publicado en la revista científica Coral Reefs un estudio sobre estas dos poblaciones de coral. La investigación se ha basado en un seguimiento histórico de 15 años (entre 2009 y 2024) dirigido por el investigador Diego Kersting. Este exhaustivo trabajo ha permitido evaluar los cambios en la salud de las colonias de C. caespitosa de ambos lugares. Las monitorizaciones ecológicas a largo plazo son poco habituales, lo que confiere a los datos del estudio un alto valor científico en el ámbito de la ecología marina.

Hasta el momento, los estudios sobre eventos de mortalidad de C. caespitosa se habían centrado en la temperatura como el factor principal de amenaza para la especie. Sin embargo, esta investigación del IATS-CSIC demuestra que hay otros factores ambientales que determinan la vulnerabilidad o resistencia de estos corales al aumento de temperatura.

Los resultados del estudio muestran que las colonias de C. caespitosa de Montgrí presentan una menor tasa de mortalidad, pese a estar expuestas a una temperatura más alta que sus equivalentes en Cap de Creus. La principal diferencia ambiental entre estas zonas radica en la desembocadura del río Ter, situada en las proximidades de la población de Montgrí, que aporta a los corales nutrientes de origen terrestre. El estudio sugiere que dicho aporte actúa como fuente de energía para el coral y podría estar detrás de su mayor tolerancia al aumento de temperatura. No obstante, los investigadores hacen hincapié en que estos beneficios solo se mantienen mientras no se supere cierto umbral, ya que un exceso de nutrientes puede provocar efectos adversos en los corales, como el aumento de la fragilidad de sus esqueletos.

Más allá de los resultados específicos, el estudio publicado en Coral Reefs representa un avance significativo en la comprensión de la respuesta de los corales frente a las amenazas ambientales actuales. Asimismo, conformará el primer capítulo de la tesis doctoral de Nagore Quintano, que está dirigida por Diego Kersting del IATS y Cristina Linares de la Universitat de Barcelona (UB). Durante su doctorado, Nagore Quintano examinará otras poblaciones de este coral en distintas zonas del Mediterráneo. Su objetivo es relacionar los parámetros ambientales predominantes (temperatura, luz y concentración de nutrientes) con las características de esas poblaciones y el estado de salud de sus corales. Dichas poblaciones se encuentran en lugares como la Reserva Marina de las Islas Columbretes (que alberga una de las poblaciones más importantes de todo el Mediterráneo) y la isla italiana de Cerdeña.

La tesis de Nagore Quintano también forma parte del proyecto de Generación de Conocimiento UndResCoral, que ayudará a comprender cómo responde el coral mediterráneo C. caespitosa a las presiones ambientales actuales, teniendo en cuenta otros factores además del aumento de la temperatura del agua. En un contexto de cambio global, esta información será clave para anticipar su futuro y desarrollar estrategias de conservación más eficaces. En última instancia, proteger y conservar los corales significa preservar la biodiversidad marina y los servicios ecosistémicos que proporcionan.

Referencia bibliográfica

Quintano, N., Linares, C., Ramon-Cortés, A. et al. Nutrient regimes shape mortality patterns in warming-impacted Cladocora caespitosa populations. Coral Reefs 45, 245–255 (2026). DOI.

Fuente: CSIC Valencia