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Identifican un potencial biomarcador para predecir la respuesta a inmunoterapia en metástasis cerebrales

Un estudio internacional en el que han participado investigadores del BDSLab-ITACA de la Universitat Politècnica de València (UPV) ha descubierto que la arquitectura de los vasos sanguíneos dentro y alrededor de un tumor cerebral está asociada con la eficacia del tratamiento. Esto abre nuevas posibilidades para tratar los tumores cerebrales actuando sobre sus vasos sanguíneos junto con el tratamiento farmacológico. Los resultados del estudio se han publicado en la revista Neuro-Oncology.

De izquierda a derecha, Elies Fuster, Javi Gil-Terrón, Carles López y María Gómez.

La investigación partió de un ensayo fase 2 en el que se evaluó la eficacia del pembrolizumab, un tipo de inmunoterapia basada en inhibidores de punto de control inmunitario, específicamente para tratar metástasis cerebrales de diversas histologías. “Exploramos la relación entre la eficacia de este tratamiento de inmunoterapia y la arquitectura vascular con la esperanza de identificar posibles mecanismos de respuesta o resistencia intracraneal a la inmunoterapia en las metástasis”, explica Elies Fuster, investigador del Biomedical Data Science Lab (BDSLab) del Instituto ITACA de la Universitat Politècnica de València.

44 pacientes

En el estudio, se usaron imágenes de arquitectura vascular (VAI), una métrica cuantitativa histológicamente validada para evaluar la fisiología vascular tumoral in vivo. La VAI se utilizó para analizar la arquitectura vascular tumoral y peritumoral antes y después del tratamiento con pembrolizumab en 44 pacientes del ensayo.

“Descubrimos que los tumores cerebrales que respondían bien al tratamiento tenían una vasculatura más equilibrada de vasos pequeños y grandes, y también mostraban signos de un mejor flujo sanguíneo. Esto nos permite plantear que una red equilibrada de vasos sanguíneos puede ayudar a que el tratamiento funcione mejor”, señala Elies Fuster.

Así, este estudio ha permitido identificar un potencial biomarcador (imágenes de arquitectura vascular, VAI) para predecir la respuesta a este tipo de inmunoterapia en metástasis cerebrales. Además, proporciona una base para futuros estudios que exploren los moduladores de la arquitectura vascular y sus efectos en la actividad inmunitaria dentro del microambiente tumoral, lo que podría conducir a estrategias de tratamiento más específicas y eficaces.

“Al identificar las características estructurales de la vasculatura que se correlacionan con respuestas positivas a este tipo de inmunoterapia, podrían desarrollarse nuevas dianas terapéuticas para mejorar la eficacia de la inmunoterapia. Los estudios futuros podrían centrarse en combinar pembrolizumab con agentes que promuevan una red vascular más equilibrada o que reviertan los efectos negativos de la hipoxia sobre la vigilancia inmunitaria. Tales tratamientos combinados podrían mejorar significativamente los resultados para los pacientes con metástasis cerebral, ofreciendo un enfoque más personalizado y eficaz para la terapia del cáncer”, destaca Elies Fuster.

Una revolución para el tratamiento de metástasis cerebrales y otros tipos de cáncer

Los siguientes pasos en esta línea de investigación se centrarán en la relación entre la arquitectura de los vasos sanguíneos tumorales y la capacidad del sistema inmunitario para combatir el cáncer. “Combinando análisis ómicos avanzados con estudios detallados del funcionamiento de estos vasos sanguíneos, queremos descubrir los mecanismos precisos por los que la estructura de los vasos sanguíneos tumorales puede favorecer o dificultar la eficacia de las inmunoterapias. Este enfoque integral pretende no sólo confirmar los resultados obtenidos hasta ahora, sino también allanar el camino para desarrollar nuevos tratamientos combinados más eficaces que se dirijan tanto al tumor como a su sistema de soporte vascular, revolucionando el enfoque del tratamiento de las metástasis cerebrales y otros tipos de cáncer”, concluye Elies Fuster.

Este estudio, en el que ha participado la UPV, ha sido liderado por el Massachusetts General Hospital Cancer Center (Harvard Medical School), el Athinoula A. Martinos Center for Biomedical Imaging (Massachusetts General Hospital), junto con el Department of Physics and Computational Radiology (Oslo University Hospital). Además, han participado también investigadores de instituciones de referencia como Dana-Farber Cancer Institute (Harvard Medical School), Massachusetts Institute of Technology, University of Pennsylvania School of Medicine y la Yale School of Medicine.

Fuente: UPV