Investigadores del Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente de la Universitat Politècnica de València (IIAMA-UPV) participan en el proyecto europeo NBSPLUS (Nature-based solution services promoting local biodiversity, well-being and scalable solution), una iniciativa internacional que busca demostrar cómo las soluciones basadas en la naturaleza (SbN) pueden contribuir a combatir el cambio climático, proteger la biodiversidad y mejorar el bienestar de las personas.

El proyecto, coordinado por el Swedish Meteorological and Hydrological Institute y con la participación de diez socios internacionales, se desarrollará en tres casos piloto situados en Suecia, Canadá y España, siendo l’Albufera de València el área de estudio en la que trabajará el IIAMA.
El equipo del IIAMA está formado por Rafael Bergillos, como investigador principal de la UPV, junto a Syrine Ghannem, Joaquín Andreu, Javier Paredes, Abel Solera y Alberto Mena, todos ellos pertenecientes al grupo de Ingeniería de Recursos Hídricos.
“Las soluciones basadas en la naturaleza, como humedales, bosques o infraestructuras verdes, no solo ayudan a mitigar inundaciones y sequías, sino que también favorecen la biodiversidad y la calidad de vida de la población”, explica Syrine Ghannem.
Un enfoque innovador para planificar el territorio
Aunque las SbN han ganado protagonismo en los últimos años, todavía existen limitaciones para evaluar su efectividad y planificar su aplicación de forma integrada. Por ello, NBSPLUS propone un enfoque innovador: el desarrollo del concepto de “Servicios de SbN”, que permitirá crear herramientas y métodos de decisión prácticos para administraciones y gestores del territorio.
En el caso de l’Albufera, los investigadores del IIAMA trabajarán junto a actores locales y regionales para diseñar y poner a prueba soluciones innovadoras de gestión del agua y la biodiversidad, fomentando una planificación participativa e informada.
Además, el proyecto contempla la elaboración de una guía integral de diseño y gestión de SbN, la organización de un taller virtual de gobernanza y la preparación de un informe de políticas en varios idiomas, con el fin de transferir el conocimiento más allá del consorcio.
Un paso hacia ciudades y territorios más resilientes
Con una duración de 36 meses y financiación de Biodiversa+, dentro de la Estrategia Europea de Biodiversidad 2030, el proyecto aspira a impulsar la gobernanza participativa en la adaptación al cambio climático, reforzar la cooperación internacional y mejorar la conexión entre políticas locales y nacionales.
“En definitiva, se trata de demostrar que las soluciones basadas en la naturaleza son una de las herramientas clave para afrontar los desafíos del cambio climático y avanzar hacia un modelo más sostenible y resiliente”, concluye Rafael Bergillos.
Fuente: IIAMA-UPV
