Los investigadores del Grupo de Investigación sobre Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad de Alicante (UA), Víctor M. Giménez Bertomeu y Nicolás de Alfonseti Hartmann, junto a trabajadoras sociales de la comarca catalana de Osona, Carme Guinovart Garriga, Eva Rovira Soler y Núria Viñas Sagalés, han presentado el nuevo Baremo Respir 100, una herramienta para el Servei d’Estades Temporals i Respir para personas mayores de la Diputació de Barcelona.

El trabajo forma parte del Projecte d’assessorament tècnic i revisió del Barem Respir 220, que tiene como objetivo fundamentar y adaptar la herramienta anterior para determinar la asignación de las plazas de acceso a servicios de apoyo para familias cuidadoras que tienen a su cargo mayores de 65 años con dependencia.
La finalidad de este programa de la Diputació de Barcelona es mejorar la calidad de vida de las personas cuidadoras, proporcionándoles un tiempo de descanso y dando respuesta a determinadas situaciones familiares imprevistas, sujeto a la disponibilidad de plazas. Por esta razón, “era necesario contar con un baremo de valoración de las solicitudes riguroso, robusto y validado”, explica Giménez Bertomeu, el investigador principal del proyecto.
En este sentido, el nuevo baremo valora aspectos relativos a las familias cuidadoras, como sobrecarga objetiva y subjetiva, y a las personas mayores dependientes teniendo en cuenta la valoración social, funcional y cognitiva de la Valoración Geriátrica Integral.
La herramienta desarrollada por la UA utiliza siete indicadores, integrados por variables directas, consideradas clave en la literatura y en la evidencia científicas para determinar la necesidad o no de un recurso de respiro, y variables indirectas, evaluadas mediante cinco instrumentos estandarizados validados. El análisis del Barem Respir 100 ha mostrado que el instrumento tiene una excelente fiabilidad.
En conclusión, añade el investigador de la UA, “la Diputació de Barcelona dispone desde ahora de una herramienta válida y fiable para ser utilizada en la valoración de las solicitudes de acceso a su servicio”.
El instrumento se basa en la evidencia científica disponible sobre las variables asociadas a la necesidad de respiro temporal de las familias cuidadoras que tienen a su cargo a personas mayores dependientes, así como en instrumentos estandarizados validados. Por todo ello, “se trata de un recurso válido y fiable que, aplicado en repetidas ocasiones en situaciones similares, arroja los mismos resultados, con independencia de la persona que efectúe la evaluación”, añade Giménez Bertomeu.
Fuente: UA
