Un equipo del Instituto ITACA de la Universitat Politècnica de València (UPV) ha desarrollado un innovador sistema de monitorización ambiental en tiempo real para la protección del arte rupestre levantino en el Parque Cultural de Albarracín (Teruel). En su desarrollo, han contado además con la colaboración del Departamento de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la UPV y de la Universidad de Zaragoza.

El trabajo, publicado en la revista científica npj Heritage Science (Nature), ha sido liderado por el investigador de ITACA Ángel Perles, en el marco del proyecto WiMOSA (Wireless non-stop Monitoring System for heritage Safeguard), financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.
Conservación más sostenible y eficaz
El sistema se ha implementado en el abrigo de los Toros del Prado del Navazo, uno de los enclaves más representativos del arte rupestre pospaleolítico. Mediante la integración de tecnología IoT (Internet of Things), el dispositivo permite la evaluación continua de las condiciones ambientales —como la temperatura, la humedad relativa o la radiación UV— que afectan a las pinturas prehistóricas.
Entre los principales resultados del estudio destaca la disminución en las interrupciones en la monitorización, que se han reducido del 36% con los registradores tradicionales al 5,9% para este caso concreto, y mejora la disponibilidad de datos hasta el 94,1%, frente al 64% obtenido con los dispositivos convencionales. Asimismo, esta aproximación ha permitido un reducción del 75% en las emisiones anuales de CO₂, al pasar de 197,2 a 49,3 kg de CO₂eq, gracias a la disminución de desplazamientos para la recogida de datos.
“El sistema nos permite identificar con precisión las fluctuaciones térmicas y de humedad responsables de los procesos de degradación del soporte rocoso y las pinturas, facilitando así una planificación más eficaz de las intervenciones preventivas”, destaca Ángel Perles, autor principal del estudio.
Innovación tecnológica al servicio del patrimonio
Para hacer posible la transmisión continua de datos en un entorno remoto, el equipo de ITACA UPV ha desarrollado la primera red LoRaWAN abierta instalada en un enclave de arte rupestre, alimentada por energía solar y con cobertura para otros abrigos cercanos, como Cocinilla del Obispo y Tío Campano.
“Nuestro modelo inalámbrico de acceso abierto permite la participación de la comunidad, facilita la escalabilidad y favorece la sostenibilidad a largo plazo”, subraya Ricardo Mercado, investigador de ITACA participante en el estudio.
Los sensores se han integrado visualmente mediante técnicas de hidroimpresión para minimizar su impacto visual y se instalan sin contacto con las superficies pintadas, cumpliendo los principios de reversibilidad y respeto al patrimonio establecidos por ICOMOS.
“El sistema se integra en un panel de mando que permite visualizar en tiempo real la evolución de los parámetros ambientales y recibir alertas automáticas ante posibles anomalías, como incrementos de humedad o fallos de transmisión”, indica el investigador del Instituto ITACA de la Universitat Politècnica de València.
Un modelo replicable y sostenible
Según apuntan los coordinadores de este trabajo, el sistema podría replicarse y escalarse a otros yacimientos patrimoniales expuestos a condiciones ambientales extremas. “Gracias al tratamiento de datos y la monitorización en tiempo real, podemos comprender mejor los factores de deterioro y actuar de forma preventiva. Además, reducimos desplazamientos y emisiones, contribuyendo a una conservación más sostenible”, concluye Ángel Perles.
Referencia bibliográfica
Antonia Zalbidea-Muñoz, Claudia Serrano Aranda, Ricardo Mercado & Angel Perles. (2025). Remote monitoring of rock art shelters: an innovative application in the Cultural Park of Albarracín. npj Heritage Science. DOI: 10.1038/s40494-025-02123-w
Fuente: UPV
