Aunque el mundo produce más cultivos que nunca para alimentar a una población mundial en crecimiento, más de 700 millones de personas siguen pasando hambre y más de dos mil millones sufren deficiencias de micronutrientes, también conocidas como “hambre oculta”, que afectan su vida cotidiana y su bienestar.
Esta situación afecta especialmente a quienes dependen de cultivos básicos de gran importancia como el maíz, el arroz, la yuca y el trigo para su alimentación diaria. Estos cultivos son ricos en almidón, que aporta las calorías necesarias. Sin embargo, suelen ser fuentes pobres de vitaminas y minerales -micronutrientes- esenciales para la salud humana.
En una revisión publicada en Nature, un equipo internacional de científicos analiza cómo las tecnologías genéticas actualmente disponibles podrían aumentar el contenido de vitaminas y minerales de los cultivos alimentarios y hacerlos más resistentes al cambio climático. El trabajo ha sido liderado por Dominique Van Der Straeten, de la Universidad de Gante, y en él ha participado también Antonio Granell, del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas, centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científica (CSIC) y la Universitat Politècnica de València (UPV).

“La edición genómica mediante CRISPR-Cas, por ejemplo, ha surgido como una herramienta revolucionaria que muchos países ya han adoptado para posibilitar una mejora genética de cultivos rápida y altamente precisa. Esta tecnología puede facilitar el desarrollo de cultivos con un mayor contenido de micronutrientes en la dieta y una mayor resiliencia frente a situaciones de estrés, contribuyendo así a salvaguardar la salud humana y la seguridad alimentaria”, apunta Granell.
Teniendo en cuenta el poco tiempo disponible para alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible de Hambre Cero de las Naciones Unidas para 2030, los científicos sostienen en su trabajo que las nuevas tecnologías de mejora genética deben aplicarse de forma amplia para abordar el hambre y las deficiencias de micronutrientes como desafíos sociales urgentes del siglo XXI.
“Esta revisión llega en un momento especialmente oportuno, ya que la semana pasada el Parlamento Europeo aprobó una nueva legislación sobre las Nuevas Técnicas Genómicas (NGT), que facilitará la llegada al mercado de las innovaciones derivadas de estas tecnologías, incluyendo alimentos enriquecidos con un mayor contenido nutricional”, concluye Antonio Granell.
Referencias bibliográficas
- Van Der Straeten, D., et al. Genetic technologies to enhance crop nutritional value under climate change. Nature, 25 June 2026; DOI 10.1038/s41586-026-10593-6.
- New genomic techniques for plants to boost innovation in sustainable agriculture.
Fuente: UPV
