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Comienza el rescate de un tesoro romano oculto bajo el mar durante siglos

El proyecto de investigación ARQUEOMALLORNAUTA, financiado por el Consell de Mallorca, ha iniciado la extracción del pecio romano de Ses Fontanelles, un barco tardo romano que se hundió en el siglo IV d.C. frente a la playa Mallorca, con participación del Instituto Universitario de Investigación en Arqueología y Patrimonio Histórico (INAPH) de la Universidad de Alicante (UA).

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José Antonio Moya, profesor de la UA, participa en el proyecto desde 2022 y ha elaborado los modelos tridimensionales del barco con técnica de fotogrametría submarina, mapas 3D para la extracción por segmentos que garantizan la integridad de los restos. Moya explica que «A medida que el desmontaje avanza, se crea un nuevo modelo 3D de cada fase, que sirve para planificar el paso siguiente. Se trata de modelos de alta precisión y un elevado nivel de detalle, que se construyen a partir de la toma de series de miles de fotografías submarinas, siguiendo un riguroso método de captura y el procesado informático posterior. Esta documentación será utilizada también para el remontaje posterior y la musealización, una vez consolidado y conservado el barco, en un proceso que durará varios años».      

El barco Ses Fontanelles, considerado uno de los hallazgos arqueológicos más importantes realizados en los últimos años en el Mediterráneo, mide doce metros de eslora por seis de manga y se encuentra en un excelente estado de conservación. Su extracción, explican los expertos, requiere una sofisticada operación que durará cuatro meses. Un equipo técnico y científico de diferentes universidades y centros de investigación desarrolla el operativo, coordinado por tres catedráticos de las universidades de Barcelona, Cádiz y las Islas Baleares.

Este pecio fue descubierto en 2019 y transportaba 300 ánforas de salsas de pescado, aceite y vino desde la actual Cartagena. Los envases han conservado las inscripciones pintadas, sobre el contenido y el peso, y se han catalogado como las más importantes del Mediterráneo. Los investigadores detallan que «una moneda encontrada en la base del mástil ha permitido ajustar la cronología del hallazgo. Fue acuñada el año 320 d.C. en la ciudad de Síscia (actual Sisak, Croacia) y podría pertenecer al emperador Constantino (307-337 d. C.) o a Licinio I (307-324 d. C.), cuando se promulgó el Edicto de Milán en el 313 d. C. de tolerancia religiosa, por el cual el cristianismo dejaba de ser perseguido».

Fuente: UA