VA | EN

Aurora Torres, coautora de un informe de Naciones Unidas sobre arena y sostenibilidad

La investigadora en Ecología y Ciencias de la Sostenibilidad de la Universidad de Alicante (UA), Aurora Torres Moreno, es una de las coautoras de varios capítulos del informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente dedicado a la sostenibilidad de la arena y otros áridos, que ha sido presentado en Ginebra (Suiza).

Aurora Torres Moreno, investigadora CDEIGENT en la UA, , analiza la importancia de la arena para la sostenibilidad del planeta. Así, explica que “la arena y los áridos en general son el material sólido más extraído de la Tierra en volumen y, al mismo tiempo, están entre los más infravalorados, pese a ser esenciales tanto para la naturaleza y como para la sociedad”. Estos materiales se utilizan en la construcción de viviendas, carreteras, paneles solares o infraestructuras costeras, pero también desempeñan funciones ecológicas fundamentales cuando permanece en los sistemas naturales, regula ríos, protege acuíferos costeros, filtra agua, contribuye a amortiguar el impacto de tormentas y la erosión litoral, y es la base de múltiples tipos hábitats y biodiversidad.

En este sentido, apunta que “los valores de uso de la arena son inmediatos y visibles, mientras que sus valores de no uso, ecológicos y sociales a largo plazo, suelen ser más difíciles de cuantificar”. Sin embargo, advierte de que “centrar la toma de decisiones únicamente en beneficios económicos a corto plazo puede ocultar procesos geológicos y ecológicos que pueden no recuperarse una vez superados ciertos umbrales críticos”.

Durante la última década, el PNUMA (UNEP) y sus socios han creado “una creciente base de evidencia sobre la sostenibilidad de la arena, con una mayor atención científica, cobertura mediática y reconocimiento por parte de los Estados Miembros mediante cuatro resoluciones aprobadas en la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEA)”.

Sin embargo, según recoge el informe, “las prácticas sobre el terreno en muchas regiones del planeta han cambiado solo marginalmente: la demanda continúa aumentando, la gobernanza sigue fragmentada y la extracción suele estar impulsada por una lógica de corto plazo, con actores que buscan beneficios económicos inmediatos mientras se acumulan costos ambientales, sociales y económicos de largo plazo”.

Entre las principales recomendaciones del informe, los expertos proponen reconocer la arena como un activo estratégico nacional, desarrollar inventarios que integren sus múltiples valores ambientales y económicos, y mejorar la coordinación entre administraciones y sectores implicados.

Asimismo, el informe subraya la necesidad de” integrar la biodiversidad en toda la cadena de valor de la arena, incorporándola de forma sistemática en la toma de decisiones sobre extracción y uso. Esto pasa por mejorar la forma en que se mide el impacto ambiental, mediante indicadores más completos, métodos de análisis de ciclo de vida más robustos y  datos abiertos que permitan determinar qué funciona y qué no”.

También destaca la importancia de reforzar la base de información espacial, con mapas transparentes de ecosistemas sensibles, áreas de extracción y derechos mineros, que permitan evaluar impactos acumulativos y definir zonas de exclusión. Finalmente, el documento insiste en priorizar la prevención por encima de la corrección: evitar los impactos siempre que sea posible y, cuando la restauración sea necesaria, aplicarla conforme a estándares internacionales, con financiación suficiente.

El informe también insiste en la necesidad de reforzar la transparencia y la justicia ambiental, garantizando que los costes ecológicos y sociales de la extracción no recaigan de forma desproporcionada sobre comunidades vulnerables, pescadores, agricultores o poblaciones indígenas.

Para Aurora Torres Moreno, “la arena no puede seguir considerándose un recurso ilimitado y de bajo valor. Su gestión sostenible será clave para la resiliencia climática, la protección de la biodiversidad y el futuro de la sociedad”.

Fuente: UA