La Universidad de Alicante (UA) ha analizado recientemente la situación de riesgo por movimientos de ladera en el municipio de Benillup (El Comtat), donde cerca del 40 % de las viviendas se encuentran potencialmente afectadas por procesos de inestabilidad del terreno. Este trabajo se enmarca en las actividades formativas del Máster en Planificación y Gestión de Riesgos Naturales y se ha llevado a cabo en colaboración con la población local.

El estudio cobra especial relevancia en un contexto internacional marcado por episodios recientes como el deslizamiento de tierra registrado en la localidad italiana de Niscemi, que ha provocado el derrumbe de numerosas viviendas y ha puesto de manifiesto la importancia de anticiparse a este tipo de riesgos naturales. Desde la UA se subraya que estos fenómenos, aunque a menudo percibidos como repentinos, responden a procesos lentos y prolongados, por lo que la identificación de señales precursoras resulta fundamental para reducir daños y mejorar la resiliencia de las comunidades.
Durante las últimas semanas, diecisiete estudiantes del máster, bajo la dirección del catedrático de Geografía Física, Juan Antonio Marco Molina, han analizado sobre el terreno los factores que condicionan y desencadenan estos movimientos. Entre ellos destacan variables físicas como la pendiente, las litofacies, las formaciones superficiales, los episodios climáticos y la evolución geomorfológica de las laderas. El trabajo ha incorporado además un análisis socioeconómico y de percepción del riesgo por parte de la población.
Los resultados evidencian la ausencia de planes municipales de actuación ante emergencias en Benillup, así como la falta de protocolos de monitorización, sistemas de alerta temprana y medidas estructurales de mitigación. Asimismo, el estudio pone de relieve un vacío administrativo en la gestión de estos riesgos, agravado por conflictos competenciales entre distintas administraciones —estatal, autonómica y provincial— que dificultan la puesta en marcha de soluciones eficaces.
En este sentido, la investigación también señala que las demandas de ayuda del municipio se remontan a más de dos décadas atrás sin haber recibido una respuesta adecuada, lo que ha incrementado la sensación de abandono entre la población y sitúa a Benillup como un caso representativo de vulnerabilidad institucional.
Esta experiencia, basada en el modelo de aprendizaje Research-Based Learning (RBL), refuerza el compromiso de la Universidad de Alicante con la investigación aplicada y con la búsqueda de soluciones a los problemas reales del territorio. La institución prevé dar continuidad a esta línea de trabajo mediante nuevas acciones de estudio y propuestas de intervención orientadas a mejorar la gestión del riesgo en pequeños municipios de la provincia.
Fuente: UA
